Aunque la mayoría de las personas tomamos con asiduidad un café, también es cierto, que muchos de nosotros no conocemos realmente la diferencia del café arábica o robusta. Dos cafés que proceden de lugares distintos y que hacen que su gusto y aroma sean un distintivo desigual al paladar.

La planta del café pertenece al género coffea, entre las especies más importantes encontramos: coffea arabica, y la coffea canephora, conocida también como robusta.

Coffea arabica representa a unos dos tercios de la mayor parte de la producción mundial de café. Es una planta delicada y que requiere mayor cuidado que la robusta, se encuentra en zonas de 600 a 2000 metros de altitud. Los granos de arábica son mas grandes,  tienen una forma más aplastada y alargada y  se diferencian por una raya divisoria con curva, en forma de “S”.
Los cafés arábica son más aromáticos, con un sabor dulce. El nivel de cafeína que contiene es menor que la variedad robusta, alrededor de 1,4%.

El coffea canephora (robusta) representa a un tercio de la producción mundial de café. La planta crece entre el nivel del mar y 600 metros de altitud. Puede soportar temperaturas cálidas. Los granos de robusta se caracterizan por una forma más redondeada y una raya divisoria central más rectar.
Se trata de un café con cuerpo, con un sabor a chocolate y regusto persistente. Contiene más cantidad de cafeína que la arábica, lo que hace que sea considerado un café fuerte.