El café Robusta representa el 30% de la producción mundial, y es natural de África occidental, dónde fue descubierto a finales del siglo XIX. También se cultiva en el sur este de Asia y en algunas zonas de América Central. El café Robusta ocupa la segunda posición en el índice mundial de producción de café.
Su contenido en cafeína puede llegar a ser el doble que el del café Arábica –del 2% al 4%- y es un café fuerte, con mucho cuerpo y un fondo bastante amargo y con sabor a madera. Aunque no se considera un café apto para un mercado gourmet, su naturaleza promueve la creación de crema, y es por esto que es muy utilizado para café instantáneo y para las mezclas de los diferentes expresos ya que aumenta el cuerpo de la bebida.

La planta de café Robusta crece en zonas de menor altitud, des del nivel del mar hasta los 1000 metros. Dependiendo de la zona de cultivo, podemos encontrar diferentes variedades de café Robusta. Los principales países productores de Robusta en África son Costa de Marfil, Camerún, Uganda, Angola, la República Democrática del Congo, Nigeria y Madagascar. También se cultiva en los países asiáticos de Malasia, Vietnam y Sri Lanka y en Brasil e India, que son, a su vez, también grandes productores de café Arábica.

El café Robusta ya era utilizado por los nativos de las zonas donde se cultiva con mucha anterioridad a la llegada de los colonizadores europeos a África. Éste tipo de café se producía, y actualmente se sigue cultivando en pequeñas parcelas alrededor de las villas o rodeadas de jungla.

El árbol o arbusto del café Robusta puede llegar a los 10 metros de altura, y aunque florece de forma muy irregular, tiene mayor rendimiento productivo que la planta de café Arábica. Las bayas de café Robusta pueden tardar hasta 11 meses en madurar y producir los granos de café de forma oval, que normalmente son más pequeños que los del café Arábica, menos perfumados y más picantes y astringentes. Es una planta mucho más resistente a las plagas y enfermedades –de ahí su nombre- y es menos exigente que la planta de café Arábica en las condiciones de cultivo y la sensibilidad a los cambios de temperatura. Por éstas razones, su cultivo es mucho más sencillo y su producción resulta más barata que en el caso del café Arábica.

Antes del tueste, la fragancia de los granos de Robusta es similar a la de cacahuetes o avena, que recuerda a los frutos secos. Después de ser tostados, los granos desprenden aroma a quemado con un punto que recuerda a la madera.