Las cuatro plantas del grupo Lavazza se sitúan en Italia: en Settimo Torinese (Turín); en Verres (Valle de Aosta), dedicadas al tueste y molido del café; en Gattinara (Vercelli), dedicada a la producción de cápsulas para todos los sistemas cerrados Lavazza; y en Pozzilli (Isernia), dedicada al proceso de descafeinado.

La producción
El ciclo de producción del café se compone de distintas fases: transporte del café crudo con cisternas, llegada a la planta Lavazza, catas en laboratorios, almacenamiento del café crudo, composición del blend, tueste, molienda y envasado, el almacén.

Almacenamiento del café crudo
Todas las plantas de Lavazza disponen de torres de almacenamiento, en cuyo interior hay silos que contienen los diversos orígenes destinados a la composición del blend. La carga del café crudo se realiza de forma automática mediante cisternas y, en pequeña medida, cortadoras de sacos. Tan pronto como en la fase de ensilado, el café es sometido a controles que permiten eliminar las posibles impurezas. Todo el café crudo se limpia gracias a la eliminación de polvo, piedras y otros cuerpos extraños.

Composición del blend
Todo el ciclo de composición de blends y alimentación de las tostadoras es altamente automatizado y gestionado por un ordenador central que controla todas las actividades de la planta.

Tueste
En esta fase tiene lugar la primera transformación del café. Del tueste mismo se desprenden el aroma y el sabor típico del café. El ciclo del tueste (tiempo+temperatura) varía según el tipo de origen y blend. El tueste se realiza en máquinas que funcionan con aire a alta temperatura que calienta el café haciéndolo “flotar”: los granos pierden del 16% al 22% de su peso.

Envasado
El envasado del café, que sigue al tueste, se lleva a cabo con procesos específicos en función de las características finales del producto:
• Productos molidos en paquetes flexibles o latas;
• Productos molidos en cápsula monodosis;
• Productos en grano.
Tras los controles de rigor, se cata el producto acabado por muestras estadísticas. Todas las máquinas que componen la cadena de producción (envasadoras, encajadoras y paletizadoras) son altamente automatizadas.

Logística
Lavazza gestiona directamente la distribución de productos, empleando tanto almacenes propios como de terceros. En Italia dispone de sus centros logísticos en Turín, Milán, Roma y, para las cápsulas, Gattinara. Turín opera tanto en lo relativo a la distribución como al suministro de los demás centros logísticos en Italia y en el exterior, dispone de un almacén computarizado cuya capacidad total es de 11.000 calles/palés. Los movimientos, gestionados por un ordenador central, se realizan mediante rodillos y cuatro transelevadores sin hombre a bordo, y se basan en algoritmos complejos que optimizan el almacenamiento y garantizan la elevada rotación del producto.