Mark Seliger firma la decimonovena edición del Calendario Lavazza

Milán, 14 de octubre de 2010. Falling in love in Italy, éste es el título elegido para la decimonovena edición del Calendario Lavazza, una declaración de intenciones de la que Lavazza hace gala hace años con fotógrafos internacionales llamados a interpretar, en todas las peculiaridades que le son propias, el llamado Belpaese. 

Presentado en Milán a la prensa internacional, ciudad cosmopolita que ha sabido mantener su fuerte carácter de italianidad siendo escenario de amores contemporáneos y urbanos, el Calendario Lavazza se confirma como un objeto de culto para coleccionistas y entusiastas de la fotografía del mundo entero.

El esperado acontecimiento se celebró con una fiesta a puerta cerrada en los Navigli - canales de origen antiquísimo que fueron navegables en su momento y que son hoy uno de los lugares más románticos de la ciudad –, en el espacio Ecliss, transformado por primera vez en un emplazamiento de celebraciones inédito: un refinado ‘Cupido’s Garden’ para acoger a todos los invitados en un entorno romántico y alegre.

Tras la los grandes valores de Italia interpretados por Annie Leibovitz en 2009 y la edición dedicada a los grandes temas musicales italianos plasmada por Miles Aldridge en 2010, hoy es Mark Seliger, fotógrafo americano, quien ha sido llamado a inmortalizar el espíritu de la italianidad a través del amor. Las fotografías de Mark Seliger, reconocido retratista de celebrities, han sido objeto de exposiciones en museos y galerías de arte de todo el mundo, y es un artista famoso por su estilo pictórico, capaz de transformar la realidad en arte.

El tema del Amor, y en especial el del enamorarse en Italia, es uno de esos temas originales y sorprendentes que ponen a prueba a un fotógrafo, realzando su personalidad y estilo. Una vez más, Lavazza quiere hablar de italianidad porque está en Italia, tal y como se apunta en la introducción del Calendario: “ quizá flote algo en el aire que encienda la pasión. O quizá sea la belleza de los paisajes y de la arquitectura la que inspira de forma natural el más noble de los sentimientos: el amor”.

En las imágenes de la edición del 2011, Seliger plasma el romanticismo y la sensualidad de un encuentro de dos, la belleza estética y simbólica del hecho de enamorarse en un país donde todo es arte, si se mira con los ojos de una pareja de enamorados o de un fotógrafo de talento.

Seliger plasma el amor de forma directa y alegre, juega con paisajes de “culto” italianos y hace de la ironía una sensación que se vislumbra en todas sus imágenes. Es el retorno a un lenguaje iconográfico directo y comprensible para todos.

A través de su objetivo, Seliger desvela los secretos del imaginario clásico italiano en tanto que país centro del amor, donde la belleza, el arte, la naturaleza y la historia influyen y sugestionan dicho imaginario para llevarlo, casi de forma natural, a un sentimiento amoroso. Se trata de imágenes plasmadas en clave irónica o surrealista, seis historias diferentes, distribuidas en la temporalidad: “ seis momentos de relación íntima entre él, ella y el café”.

Un paisaje de la Toscana, el agua alta de Venecia, el balcón de Romeo y Julieta, los farallones de Capri, un jardín encantado en Florencia, pero también la ropa colgada al sol de Nápoles, se convierten en el fondo ideal que aporta ritmo y armonía a la historia que Seliger nos quiere contar, donde los guiños “pintorescos” se funden con el que es ya un rasgo típico del fotógrafo americano: el talento para captar, en todos sus retratos, el ambiente y, en este caso, la sensualidad que transpira cada situación.

“ Ser un buen fotógrafo significa también ser capaz de ponerse a prueba, de forma que cualquier situación resulte creíble, que muestre una conexión entre las personas”, explica Mark Seliger. “Se trata de crear una historia y de contarla: la necesidad de hacerla creíble. Lo que me ha enamorado de Italia es la mezcla que hay en las personas; se respira una calidad en el estilo de vida que hace de Italia un país único”.

Como en las ediciones anteriores, la dirección creativa del Calendario 2011 ha corrido a cargo de la agencia Armando Testa.

Entre los modelos que aparecen en el Calendario 2011 cabe destacar una pareja de excepción: la actriz americana Olivia Wilde y su marido, el director Tao Ruspoli, protagonistas de la imagen de Capri.

“ ¿Cómo puede alguien no enamorarse de Italia? No he conocido a nadie que haya estado en Italia y no se haya enamorado de ella”, comenta la actriz americana, “ sea por la arquitectura, por la gente o aunque sólo sea por el aspecto gastronómico, es imposible resistirse a este país”, explicó en el set.

Olivia se ha sentido especialmente cómoda posando con una taza de café humeante en la mano porque, como ella misma dice: “ otra de las razones por las que me encanta Italia es por su cultura del café... A mí me gusta el buen café, y el hecho de haberme casado con un italiano me ha hecho aún más exigente. En el set de House pedí una pequeña máquina de café espresso. Al principio me tomaban el pelo, pero yo me decía “ ¡seguro que me lo agradecerán!” y, ahora, todos, cada mañana, empezamos la jornada con mi café espresso”.

Además de esta conocida pareja, los modelos que dan vida al resto de imágenes son: Bill Gentle, un irónico Cupido al que se le ha dedicado la portada y la última imagen, que cierra la historia narrada por Seliger; las seis imágenes del Calendario están protagonizadas por Mónica Castillo, Enrique Palacios, Noot Seer, Cedric Bihr, Liliana Domínguez, Alessandro Giallocosta, Violet Budd, Jeisa Chiminazzo e Ivan Olita.